A primera vista podemos creer que alguien que emprende únicamente está iniciando
un proyecto económico, pero detrás de esa idea hay varias otras cuestiones que
requieren más profundidad para poder analizarlas.
Yo digo que un emprendedor es un buscador, y quizás aunque no lo sabe está
comenzando un proceso interno en el que está decidido a observarse a sí mismo
para conocer sus miedos, sus ganas de sentirse más libre en un sistema que con
frecuencia genera dependencia, conductas relacionadas con vivir en piloto
automático y una falsa creencia de que la única retribución posible es un sueldo.
Cuando emprendemos, ¿qué retribución obtenemos?
Un emprendedor al que admiro mucho me dijo una vez: “tener tu propio negocio
significa estar vivo”, y coincido totalmente con esa afirmación. Cuando
emprendemos nos sentimos entusiasmados porque estamos creando, estamos
dando vida a algo que antes no existía y a la vez, nos damos vida a nosotros
mismos. Nos encontramos durmiendo pocas horas porque 24 horas no alcanzan
para plasmar las ideas y propuestas que surgen.
Digo esto porque la retribución que ofrece el hecho de emprender es inagotable, es
económica, es espiritual porque nos descubrimos creadores de nuestra realidad (nada
mejor que un emprendimiento para descubrir eso), es relacional porque nos ubica en un
lugar en el que aprendemos a abrir conversaciones con personas desconocidas,
abriendo posibilidades impensadas, participando en charlas y reuniones, y es un
también un entrenamiento de liderazgo, porque trabajar en equipo es el gran desafío
y el único camino posible para llegar al éxito.
Por todo esto hablo de EMPRENDEDORES CONSCIENTES, porque ese para mí es el estado
ideal. Estar atento a los cambios que necesita tu proyecto, ser flexible para poder dar los
giros necesarios cuando tu negocio lo requiera, gestionar emociones cuando ves que los
resultados que obtenés no son lo que buscás, reconocer tus logros sean pequeños o grandes,
de eso se trata este camino.
Laura Franco: Coach ontológica profesional - Master en PNL -
Inteligencia emocional - Emprendedores

No hay comentarios:
Publicar un comentario