Según la Real Academia española emprender es acometer y
comenzar una obra, un negocio, un empeño, especialmente
si encierran dificultad o peligro.
Entonces, de que hablamos cuando decimos que vamos a
emprender un negocio?
Ya sea porque estamos cansados de ser empleados, porque
queremos manejar nuestros horarios o porque tuvimos una idea que creemos que
puede ser productiva cada vez somos más
los que buscamos emprender.
Podemos emprender con una idea nueva, algo novedoso y que
creemos que en este mundo siempre cambiante va a ser útil o podemos emprender utilizando algo ya
existente.
Ya sea de una u otra manera para emprender tenemos que
tener en claro que necesitamos información, tanto del mercado como nuestra.
¿Nuestra? Si, nuestra, nuestras
potencialidades, debilidades y personalidades se van a poner en juego si vamos
a comenzar un emprendimiento.
Emprender implica aprender, adquirir siempre nuevos
conocimientos, como ya dijimos, vivimos en un mundo cambiante y debemos estar
dispuestos a moldearnos dependiendo las situaciones que se nos presenten.
¿Y si fracaso? Emprender no es una tarea fácil, necesitas
paciencia y perseverancia, modificar estrategias, buscar colaboradores. Todo
esto hace que muchos “fracasen” pero en
realidad es que no pusieron en juego todo lo dicho anteriormente. Quizás su
información no fue suficiente, quizás la idea no era lo que esperaban, quizás
abandonaron demasiado rápido al no ver los resultados esperados.
Creo que al hablar de emprendimientos debemos agotar
todas las instancias posibles antes de juzgar nuestra actividad como un
fracaso.
Para terminar te
dejo una frase hecha pero quizás pueda darte el empujón que necesitas para
comenzar o continuar con tu emprendimiento: “Si el plan no funciona, cambia el
plan pero no la meta.”


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