Tuviste una idea, la pensaste, crees que puede ser
productiva y decidiste comenzar tu emprendimiento. Genial! Ahora hay ciertos aspectos a tener en cuenta
para lograr ser exitoso en lo que te propongas.
Primero, estudiar el mercado. Donde crees que tu producto
o servido puede ser bien recibido, donde o a quienes se va a vender con más
facilidad.
Después, como dijimos en el post anterior estar
conscientes de nuestras potencialidades, debilidades y no tener miedo de pedir
ayuda, de rodearnos de personas que creemos que nos pueden ayudar a crecer.
Estudiar nuestra economía, ¿tenemos dinero para invertir?
¿Vamos a obtener deudas? ¿Cómo me voy a manejar con esto?
Debemos idear un plan, pero sin que esto nos ponga muchas
trabas. Metas a corto plazo e ir avanzado y observando que puede seguir igual a
como lo habíamos ideado y que debemos cambiar; respecto a esto último, ¡que no
decaiga tu ánimo porque algo no salió como lo planeabas!, al empezar con un
emprendimiento debemos tener dos palabra presentes: cambio y perseverancia,
cambio para modificar aquello que no funciona y perseverancia para no quedarnos
a mitad de camino.
¡Necesitamos estar informados! Para esto podemos asistir
a cursos, tutorías, encontrarnos en espacio de intercambio con otros
emprendedores, leer textos, entre otras cosas. No olvidemos que las nuevas
tecnologías hacen que todo sea variable y lo que ayer funcionaba puede no
funcionar hoy y para esto hay que saber de qué estamos hablando cuando nos referimos
a “emprender”.
Te dejo una frase para terminar: “El éxito no tiene nada
de especial, solo se trata de seguir avanzando cuando otros han renunciado.”
Francisco Alcaide.


No hay comentarios:
Publicar un comentario